domingo, 12 de enero de 2020

FAN 2020

-Es un error formarse una opinión sobre toda la Fuerza Armada Nacional a propósito de la situación bochornosa del 5 de enero los alrededores del Parlamento. Otros matices deben ser tomados en cuenta

La Fuerza Armada Nacional comenzó este año en medio de circunstancias contradictorias, difíciles de comprender, que parecen la consecuencia de las tensiones internas a las que se ve sometida la institución como un todo, y también los hombres y mujeres que la conforman.
Para cualquiera que apenas esté bajándose de un avión, resultaría relativamente sencillo formarse una opinión general sobre los militares venezolanos con tan solo echar un vistazo a las imágenes bochornosas del presidente del Parlamento, Juan Guaidó, tratando de brincar una reja para acceder a la Asamblea Nacional mientras que los efectivos de la Guardia Nacional -llamados a preservar la institucionalidad del país- se lo impiden usando los escudos de orden público.
No sería muy difícil hacer una generalización a partir de un hecho tan grueso como este. Mucho menos si vemos que esos mismos militares se hacen de la vista gorda cuando los miembros de los colectivos armados arremeten contra los periodistas, los golpean y los despojan de sus instrumentos de trabajo.
Todo esto es cierto. Lo sucedido el lunes 5 de enero demuestra nuevamente que la FAN es el principal pilar sobre el que se sostiene el régimen de Nicolás Maduro. Pero esa es solo una parte de la historia.
Hay matices. Hechos que conviene colocar en la balanza para lograr una comprensión más cabal de lo que sucede cuarteles adentro. Aquí va un recuento que no pretende ser exhaustivo. Es solo la enumeración de algunos elementos que vale la pena incorporar a cualquier análisis.

1.-En 2019 hubo tres rebeliones. Se dice fácil, pero esto nunca había sucedido en el país. Ciertamente, fueron movimientos parciales, que apenas involucraron a unidades específicas o a pequeños grupos de oficiales y tropas de la Fuerza Armada. En enero, fue un contingente de sargentos de Seguridad Urbana de la Guardia Nacional. En abril, hubo efectivos de tres destacamentos del mismo componente, aunque las sospechas alimentadas por voceros del gobierno estadounidense indican que se trató de algo mucho más amplio y profundo, que no se manifestó en su total dimensión. La participación del general de brigada del Ejército Manuel Christopher Figuera, entonces director del Sebin, pareciera ser una evidencia al respecto. En la última rebelión, reportada el 22 de diciembre, participaron reservistas y oficiales del Ejército. Este, además, pareciera ser el prólogo de una serie de acciones que los propios protagonistas enmarcan dentro de la llamada Operación Aurora.
Las supuestas conspiraciones detectadas en los primeros años de mandato de Maduro eran esencialmente producto de murmuraciones o planificaciones previas a las acciones, con elevada participación de oficiales retirados o que no tenían mando sobre tropas. Ahora son las tropas mismas las que se alzan.

2.-Pérdida del pie de fuerza. Poco a poco, se va reduciendo la magnitud de los contingentes militares. Varios factores obran en esto. En primer lugar, las tropas que salen de baja no son repuestas en su totalidad mediante los tradicionales procesos de alistamiento voluntario. La gente ya no ve en la FAN un medio de superación personal. La institución, además, ha perdido el aprecio popular, que era uno de sus más importantes capitales hasta la llegada de Chávez al poder. Antes, la FAN se disputaba los mayores índices de popularidad como institución, junto a la iglesia y los medios de comunicación. Ahora, a juzgar por los resultados del último sondeo Delphos, está entre las tres entidades menos apreciadas por la gente. Entonces, merman las incorporaciones a filas, y los que actualmente están en ellas las abandonan a raudales. En las guardias de navidad y año nuevo fueron numerosos los reportes sobre deserciones. El último conocido en Caracas fue un efectivo de tropa profesional asignado a la vigilancia de la flota del ministerio de la Defensa en la base aérea La Carlota. Huyó con su arma de reglamento.
Otro golpe importante a las filas de la FAN fue el abandono de más de 600 uniformados, casi todos de la Guardia Nacional, para respaldar la iniciativa de llevar ayuda humanitaria desde Cúcuta.
En lo inmediato, una consecuencia probable será la informalización de las labores militares, lo que otorgará creciente importancia a la Milicia.

3.-“Moral baja”. Luego del alzamiento del 21 de enero, fueron frecuentes los llamados de los generales a los jefes de unidades para que le “hablen a la tropa”. Pareciera que existe una separación entre los estratos inferiores de la FAN y los oficiales llamados a comandarlos. Desde luego, a los ojos de los uniformados rasos, esto le resta propósito a su accionar. En diciembre ocurrieron cosas insólitas, como la de efectivos de tropa de la Armada que desconocen quién es su comandante general, el mismo cuya foto debe estar en la cadena de mando de cada prevención. El máximo representante de la GN, mayor general Fabio Savarse, detectó algo similar durante una revista que pasó por unidades de ese componente a finales de diciembre. En palabras muy duras, afirmó que los guardias “están descuidados (…), con la moral baja, no tienen actitud de guerra”. Y ordenó a los comandantes de unidades que supervisaran más de cerca a sus subordinados. Pero los guardias como que prefieren enviar mensajes por sus teléfonos antes que estar pendientes de lo que sucede a su alrededor. Savarse lo advirtió. Ni siquiera la posibilidad de que los puestos fuesen atacados, como sucedió en Bolívar el 21 de diciembre, los pone alertas. Como si la tarea no importara.
Al respecto, conviene recordar lo dicho por el capitán de corbeta Miguel Angel León, al solicitar su pase a la reserva activa en noviembre de 2018: a los militares les molesta el abandono de sus funciones primordiales y la transformación de la FAN en una “milicia populista, dedicada única y exclusivamente a defender los intereses de una parcialidad política y una revolución que dista mucho de representar los intereses de todo el pueblo”. El efecto inmediato es un desempeño descuidado.
Las consecuencias de esta actitud generalizada en los cuarteles son múltiples. Cabe preguntarse, por ejemplo, qué incentivos habrá que dar u ofrecer a un militar para que se traslade a la frontera.

4.-Destellos. A pesar de todos estos factores, y como sucede en el resto de la sociedad, hay militares dedicados a cumplir sus tareas. Las que les competen por esencia. Esto también lo vimos en días recientes. En Amazonas, efectivos de la Guardia Nacional detuvieron y presentaron ante los tribunales a dos hombres señalados de pertenecer a las FARC, que supuestamente iban de avanzada para permitir el paso de un grupo más grande de esa organización guerrillera. En Bolívar, recaban información sobre el posicionamiento de organizaciones irregulares de todo tipo, y solicitan al gobierno de Maduro recursos suficientes para cumplir con sus tareas en los enclaves del Arco Minero. En Zulia son frecuentes los contactos hostiles con columnas del Ejército de Liberación Nacional. Algunos de estos episodios son conocidos gracias a que los propios protagonistas filtran la información, pues saben que los jerarcas en la capital no lo harán.
La Fuerza Armada es en parte lo que se pudo ver en los alrededores del Parlamento. Y también es mucho más que eso. Estos matices son, quizá, lo que más interesa para el futuro próximo.

Breves

-En diciembre, el ministerio de Relaciones Interiores entregó al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas el nuevo organigrama de la institución, previamente aprobado por el ministerio de Planificación. Ahora, la policía de investigación tendrá cuatro niveles: superior, donde está la Dirección General y el Consejo Disciplinario; de Apoyo, donde se ubican trece dependencias como las oficinas de Asesoría Jurídica, Recursos Humanos, Inspectoría, Atención a la Víctima y de Respuesta a Desviaciones Policiales, entre otras; el nivel Sustantivo consta de tres unidades, como son Investigación Penal, Criminalística y Apoyo a la Investigación Penal, y en el último nivel, llamado Operativo Desconcentrado Territorial, quedaron adscritas las 24 delegaciones estatales y las correspondientes unidades de apoyo a la Investigación Estatal. El corazón de Cicpc sigue siendo la investigación penal. En este punto, la “nueva” estructura tiene siete direcciones: delitos contra las personas, drogas, robo y hurto de vehículos, delincuencia organizada, delitos contra la propiedad, inteligencia y operaciones estratégicas. Este organigrama es el resultado de un proceso que se inició en junio de 2011, luego de un motín en los calabozos del Departamento de Aprehensión de ese cuerpo, en El Rosal, que ocasionó la muerte de tres personas. El suceso puso en evidencia todo un sistema de corrupción, que se intentó atacar mediante una reforma estructural. Ocho años después, se conoce el resultado. Salvo una adaptación a las realidades regionales y a las nuevas legislaciones que han surgido en este lapso, el aspecto organizativo de la policía de investigación se mantiene prácticamente igual.

-La decisión de la plataforma de microblogs Twitter de revocar más de treinta cuentas que estaban a nombre de personeros e instituciones gubernamentales venezolanas fue aplicada a pocos días de haberse conocido el proyecto denominado Ejército de trolls, en el que se explica todo un esquema de organización que utiliza esta herramienta web, así como también Instagram y Facebook, con el propósito explícito de generar confusión entre los opositores e imponer las versiones gubernamentales, por vía de la infinita repetición. Para la referida estructura, era vital contar con cuentas “verificadas” afines al oficialismo, que sirvieran como referencia para sus versiones. Pero el proyecto Ejército de trolls es mucho más amplio, e implica la generación de contenidos a través de páginas web creadas durante la ejecución del plan, o la adquisición mediante compra de otros espacios que ya cuentan con importantes números de seguidores. Este proyecto, atribuido al ministerio de Relaciones Interiores, tiene grandes similitudes con el sistema de organización para el dominio de internet llevado a cabo por el régimen ruso, tal y como lo ha descrito el ex editor de la revista Time Richard Stengel, en su libro Information Wars, reseñado en una entrega anterior de este mismo espacio.

-La nueva configuración de la policía judicial no tiene ninguna dependencia referida a la formación de los nuevos funcionarios, ni a la actualización de los conocimientos de los que ya están en la institución. Esa misión compete a la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (Unes). El 29 de noviembre, el vicerrector de Desarrollo Académico de este centro, José Ramón Muñoz, notificó a los directores de los centros de formación en todo el país que a partir de 2020 deberán iniciar los procesos de formación “para el personal que aún no ha culminado su bachillerato, para las y los funcionarios policiales, personal administrativo y obrero adscrito a todos los entes del MRI”. Este documento da por sentado que actualmente los cuerpos policiales tienen en sus nóminas a funcionarios que ni siquiera han finalizado la educación media, lo que se suponía era un requisito indispensable para ingresar a estas instituciones. Esta circunstancia era de sospecharse, a juzgar por la cantidad de errores -de forma y de fondo- que tienen las actas policiales. Plantearon una alianza con la Misión Ribas.

-El auge de la criminalidad durante el último trimestre de 2019 en Distrito Capital (más de 33% en la frecuencia de delitos violentos) se ha visto con especial fuerza en los espacios públicos de recreación. Lo que sucede en El Ávila y el Parque del Este es además una consecuencia directa del abandono por parte de los cuerpos preventivos. En ambos lugares, las policías y la Guardia Nacional habían incrementado la asignación de uniformados luego de los reportes sobre incidentes con muertos y heridos. Estos funcionarios tenían escasa interacción con los usuarios, y por regla general estaban más preocupados por enviar mensajes a través de sus teléfonos. En el Parque del Este, incluso, no usaban armas. Pero la sola presencia de los policías y militares servía como disuasivo. En noviembre, comenzaron a faltar, y esto de inmediato fue percibido por los delincuentes. Primero fueron hurtos en lugares sin vigilancia. Ahora, los hampones envalentonados irrumpen en estos espacios con armas, en especial durante las primeras horas de la mañana.

Libros

¿Dónde está el dinero de los cleptócratas, los evasores del fisco y de las personas que simplemente quieren ponerlo fuera del alcance de gobiernos voraces? Según Oliver Bullough, estas fortunas van a parar a cierto tipo de territorios, conocidos como paraísos fiscales, que tienen algunas características en común. La más importante, quizá, sea el secreto en cuanto a los nombres de sus clientes. Moneyland (Barcelona, 2019) es una extraordinaria exploración sobre estos peculiares lugares del mundo, que pueden ser archipiélagos como San Cristóbal & Nieves (tan afín al régimen venezolano), Londres, la Isla de Man o estados de la unión norteamericana como Delaware y Nevada. Este libro continúa, por lo tanto, en la misma línea de investigación que han encarado autores como Jeffrey Robinson y Clara Sterling. Bullough, sin embargo, nos ofrece una visión actualizada sobre un problema que afecta primordialmente a países como Venezuela, Rusia, China y Nigeria, donde las instituciones frágiles y los gobernantes corruptos han propiciado un monumental escape de capitales, que intentan refugiarse en los lugares donde permanezcan anónimos, pero a la disposición. Son, en su mayoría, recursos esquilmados mediante el robo, los tráficos ilegales y la corrupción, que dejan hospitales sin insumos, carreteras destruidas, sistemas de transporte inconclusos y cientos de personas muriendo de hambre. Las páginas escritas por este periodista británico están llenas de interesantes reflexiones. En primer lugar, hay una contradicción esencial entre el concepto de soberanía que ha dado forma a los estados-nación, con leyes que se atienen a los territorios de origen, y este nuevo ente llamado Moneyland, que no reconoce fronteras, pero que está en prácticamente todas partes, gracias a los desarrollos de las tecnologías de comunicaciones. En segundo lugar, la sola existencia de estos paraísos fiscales, y de los bancos que les dan vida, obliga a replantear el concepto mismo de corrupción, que tiende a depositar las culpas en los países de origen, pero poco hace en torno a los de destino, que suelen ser lugares del llamado primer mundo. Bullough dedica todo un capítulo al relato de los esfuerzos que hacen los cleptócratas para que sus jugadas nunca sean reportadas por la prensa independiente. Entendemos entonces que lo sucedido en Venezuela con el caso Clap no es un caso aislado, sino que obedece a un patrón de conducta de individuos que se han enriquecido de forma ilegal. La censura no ocurre solamente en estos países tropicales. También se extiende gracias a los tribunales ingleses. Este libro puede ser adquirido en formato electrónico.

Para comunicarse con el autor de esta página, aportar informaciones o críticas, puede escribir a mi correo electrónico crimenessincastigo@gmail.com.

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